jueves, 13 de junio de 2013

Segundo round de la reforma de la educación superior

La Mesa Amplia Nacional Estudiantil, la popular MANE, tiene lista su propuesta de ley de educación superior. Un año y medio de discusiones, consultas, debates y aprendizaje concluyeron el 3 de junio en la Universidad de Antioquia con esta propuesta construida por vez primera en la historia del continente americano bajo la iniciativa de los estudiantes, junto con trabajadores, profesores y diversos sectores sociales y políticos.

Mucho ha aprendido esta generación de jóvenes sobre el poder político de la movilización y de la organización, sobre la importancia del debate argumentado y la lucha de ideas para encontrar puntos de unidad que permitan acometer la ingente labor de combatir la política educativa de Juan Manuel Santos y a la par, construir lo que la MANE ha llamado “una nueva educación para un país con Soberanía, Democracia y Paz”. La Mane ha aprendido bastante, pero también tiene mucho por decir.

La importancia de la propuesta democrática que la MANE ha construido y que le presentará al país en agosto no pretende ser texto escrito en piedra. Por el contrario, se ha construido sobre la base de innumerables borradores que han sido expuestos al país, sometidos a la crítica y enriquecidos con múltiples aportes. Lejos de la soberbia del gobierno nacional con sus propuestas sobre educación superior que lucen antidemocráticas en su procedencia y su contenido,  la de la MANE es una propuesta que le pertenece al país y es susceptible —por supuesto— de ser mejorada.

Vale la pena mencionar algunas de las propuestas que ha construido la MANE, con todo y la evidente dificultad de hacerlo en tan solo de un par de líneas.

Difícilmente puede encontrarse algo que funcione peor que la educación superior en Colombia. Así como hemos señalado que el presente de la universidad pública colombiana habla muy mal del futuro del país, también decimos que a cada modelo de país le corresponde un modelo de educación, pues la atroz realidad del país se refleja en la crisis de la educación superior. Solo 40 de cada cien jóvenes accede a ella, de estos apenas 15 obtienen el privilegio de una universidad pública, de los cuales  siete logran graduarse y solo cinco consiguen empleo.

Quienes acceden a la educación pública viven en carne propia lo que significa el déficit acumulado de más de 11 billones de pesos desde 1992 que ha desmantelado las universidades del Estado; y quienes no lo logran, se enfrentan al mundo de la educación privada “al tamaño de su bolsillo”, un apartheid educativo en donde solo quienes tienen altos recursos o capacidad para endeudarse, pueden acceder a educación de calidad. Mientras el resto se debate entre la baja calidad y la desocupación.

La MANE ha planteado que la educación es un derecho fundamental y valiéndose de los desarrollos internacionales en materia de derechos económicos, sociales y culturales, ha establecido que el contenido material del Derecho a la Educación está ligado a la garantía de acceso, permanencia y calidad. Y entonces el Estado, como principal garante del goce efectivo de este derecho, debe garantizar recursos a las universidades públicas que cubran: acceso, materializado en la gratuidad; permanencia, fortaleciendo los programas de bienestar;  y calidad, destinando recursos que garanticen condiciones materiales adecuadas para formación, la investigación y la proyección social. La MANE ha propuesto aumentar el presupuesto asignado por el gobierno nacional a las 32 universidades públicas de 2,3 billones en 2013 a 7,3 en 2014, comenzando el camino para ponerlas a tono con la realidad nacional y colocar al país al mismo nivel de países semejantes.

La MANE defiende la autonomía y la democracia al interior de las universidades como garantía contra su instrumentalización por parte del gobierno de turno o de poderes económicos ajenos a la vida universitaria. Por ello plantea una transformación radical de los cuerpos de gobierno de las universidades públicas, estableciendo que la comunidad universitaria debe ser mayoría en dichos órganos y ha planteado, además, que debe existir participación democrática de estudiantes, profesores y trabajadores dentro de los órganos de gobierno de las universidades privadas.

Ante el oprobioso sistema de créditos del ICETEX, que funciona con mecanismos usurarios que avocan a miles de familias a la ruina, la Mane ha propuesto tasa interés del 0% para todos los tipos de créditos y la condonación de deudas a los deudores que ya han pagado la totalidad del capital que les fue prestado.

Un sistema de educación superior basado en la cooperación de las instituciones que lo componen, y no en la competencia por recursos escasos, servirá de blindaje para evitar la violación a la autonomía o el chantaje por parte de los gobiernos de turno. La autonomía sistémica garantizará una articulación entre el Estado, la Sociedad y la Universidad bajo la cuál se respete el papel de la universidad en la sociedad.

La propuesta de la MANE es integral y por ello imposible de resumir en una cuartilla. No obstante, la MANE se ha trazado la tarea de socializarla durante el segundo semestre a fin de convocar la más amplia unidad con otros sectores para emprender la que sin lugar a dudas puede ser la batalla más importante que haya encabezado el movimiento estudiantil colombiano: la lucha por conquistar una ley que no se ha escrito para ser constancia histórica, sino para resolver los problemas históricos de la educación superior y aportar a la construcción de una nueva sociedad. Sabemos que tenemos una ventaja: los argumentos incontrovertibles de la realidad están de nuestro lado. La profunda crisis que vive la educación superior no soporta un año más, solo resta poner nuestros argumentos al servicio de la movilización.

La historia de las transformaciones democráticas siempre ha estado marcada por la movilización de enormes ríos de gente, por ello la MANE comprende que su única garantía de éxito está cifrada en su capacidad de movilización. En septiembre se reunirá para evaluar las condiciones del momento con el propósito de tomar la decisión que mejor convenga para conquistar una nueva Ley de Educación Superior. Y es preciso que el país sepa, que el retorno al paro nacional universitario es una posibilidad que se evaluará el 28 y 29 de septiembre, fecha en la cual de nuevo el movimiento estudiantil se reunirá para definir la ruta a seguir.


Sergio Fernández es vocero nacional de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil - MANE

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